miércoles, 4 de abril de 2012

Simpáticos ratoncitos

Ratones en el cine: Mucho más simpáticos que en la vida real
Vamos a hablar de un animalito que si te lo encuentras en la encimera de tu cocina, gritas, pero si lo encuentras en una peli de dibujos, sonríes y estarías dispuesto a ser amigo suyo toda la vida: Los ratones. La reacción normal nuestra sería la misma que la de los gatos-jazz en Aristogatos (jugueteaban con el pobre ratoncito que se las veía moradas) o de la señora de Ratatouille, escopeta en ristre… pero en cambio comeríamos un plato cocinado en ratatouille “Chef” o, cómo no, dejaríamos a nuestros hijos jugar con Mickey.

Bueno, a ver si nos acordamos de todos...

Para empezar, el más antiguo y más famoso de todos… Mickey Mouse.

Cómo no hablar de Minnie, nuestro buen Mickey se nos enfadaría… ¡y con razón! una de las ratitas más famosas del mundo entero…

Más moderno, de los más recientes, es el cocinero “manipulador”. Resulta que consigue agarrando del pelo de un humano, dirigir sus manos, y elabora los más exquisitos platos de París: Ratatouille.

Otros quizá no han sido protagonistas con tanto éxito, pero seguro que todos os acordais de muchos de ellos: por ejemplo Fievel (en el Oeste y otras), un vaquero muy americano en versión ratuna.

Pero hay muchos secundarios de los que no sabemos si os acordareis y que a lo mejor os sorprenden… la verdad es que eran muchísimos,

Para empezar uno que nos cae fenomenal, el ratón amigo de los gatitos pijos de los Aristogatos.

Otros secundarios legendarios, ¿Recuerdas quien cantaba aquello de Cenicienta, cenicienta… ¡sí señor! un ratón regordete y otro delgadín.
Otro protagonista, menos famoso, pero con varias pelis, es Basil, el ratón detective.

Ratones míticos, ratones míticos… de este los más peques no os acordareis, pero vuestros padres seguro que sí…¡preguntadles y vereis! es Speedy Gonzalez, el ratón más rápido de México o Super Ratón y los ratones andaluces Pixie y Dixie y cómo no incluir en este repaso al ratón de Tom y Jerry… ¿es Tom o es Jerry?, creo que Jerry, ¿Qué decís?
…Y bueno así podríamos seguir mencionando a un sin número de simpáticos ratoncitos que nos hicieron y nos hacen pasar momentos felices con sus ocurrencias y viendo sus peripecias y como homenaje a ellos comparto con ustedes esta simpática receta y a la vez así mis querid@s seguidores que me preguntais tanto cómo hago las figuritas, cómo hago esos decorados en las tortas; pues vamos a ir poco a poco despejando dudas y así ustedes puedan realizar también bellas y mágicas creaciones en tortas y vistan sus celebraciones de fantasía…

La tarta Simpáticos Roedores fue mi primera tarta “especial”,  si bien las fotos actuales no son las de aquella vez, sino que fueron tomadas la última vez que la hice, algo más experimentada. A aquella primera tarta le dediqué más de tres horas, pero me divertí muchísimo. Era la primera vez que hacía fondant, y tuve la suerte del principiante. Utilicé un fondant de nubes. También debo dar las gracias por los ratones, en este caso a Carlos Valencia, cuyo paso a paso fué de gran ayuda.
Ingredientes
·  1 biscocho de chocolate nivelado y relleno al gusto
Para el fondant de nubes:
·  200 g de nubes blancas
·  400 g de azúcar glass (comprada, no vale la molida con Thermomix)
·  1 cucharada de agua
Para los ratones de mazapán:
·  100 g de almendras molidas
·  100 g de azúcar glass
·  1/2 clara de huevo
·  Fideos de chocolate
·  Ralladura de 1 limón (o aroma)
·  Colorantes marrón y negro
Elaboración:
Para el fondant de nubes:
·  Se ponen en un bol las nubes, se salpican con unas gotas de agua y se remueven, para humedecerlas y facilitar que se fundan.
·  Se meten en el microondas, a potencia media, y se programa 2 minutos, parando cada 30 segundos para removerlas. Ojo, porque cada microondas es un mundo. En cuanto estén fundidas, estarán listas.
·  Se forma un volcán con el azúcar glass, tamizada, y se vierte en el cráter del volcán las nubes fundidas.
·  Se amasa la mezcla hasta conseguir una masa suave y elástica, con las manos bien engrasadas con manteca de cerdo.
·  Se extiende con un rodillo (con cuidado de tener siempre la superficie de la mesa espolvoreada con azúcar glass tamizada), se le hacen agujeritos con un cortapastas o una taza de café invertida, y se coloca sobre el bizcocho.
Para los ratones de mazapán:
·  Se mezcla la almendra molida con el azúcar glass y la ralladura de limón. (En Thermomix, 15 segundos en vel. 6).
·  Se va añadiendo clara de huevo, muy poco a poco, mientras se va amasando, hasta conseguir una pasta suave y homogénea. (En Thermomix, 20 segundos en vel. 6).
·  Se divide la masa en tres partes, una grande, otra mediana y otra pequeña. La parte mediana se colorea con colorante marrón. La parte pequeña, con colorante negro. Si no tenéis colorantes, también podéis usar un poco de cacao en polvo para darle color.
·  Se cogen porciones de masa sin colorear y se van haciendo bolas con forma de pera para el cuerpo. Con la masa marrón se hacen bolitas medianas. Éstas, aplastandolas serán las orejas, y estirándolas serán las colas. Y con la masa negra se hacen bolitas pequeñas, para los ojos y la nariz… Se pegan las orejas, las colas, los ojos y la nariz a los cuerpos presionando un poco.
·  Para hacer los bigotes, se hincan en la masa unos fideos de de chocolate.
·  Finalmente, se colocan los ratones sobre la tarta.
Nota: Si queréis que la tarta quede mejor, antes de colocar el fondant de nubes, podéis cubrir el bizcocho con mazapán de color chocolate. Así los agujeritos se verán lisos.



martes, 3 de abril de 2012

Torrijas de Pascua


La receta de las torrijas de leche es seguramente la más tradicional de todas cuando hablamos de recetas de cocina de Semana Santa. Las torrijas de Semana Santa se pueden elaborar de muchas formas, con miel, vino, incluso con natillas liquidas, y todas están buenísimas. En general, este postre ha quedado relegado a una época determinada del año, es decir, a la Semana Santa y es una pena porque están riquísimas.
Ingredientes
Esta vez vamos a hacer las torrijas de Semana Santa de la forma tradicional, con leche, azúcar y canela.
- 1 barra de pan del día anterior o especial para torrijas.
- 1 litro de leche
- 100 g de margarina o mantequilla según el gusto
- 1 dl de aceite
- 1 huevo
- Canela en rama o en polvo
- Azúcar
- Limón
Elaboración
1. Corta el pan en rebanadas de 1 cm de espesor aproximadamente.
2. Hierve la leche con una ramita de canela y una corteza de limón. Añade dos cucharadas (soperas) de azúcar al retirar la leche del fuego y remueve para que se disuelva el azúcar.
3. Cuando la leche ya esté templadita, pon a remojar las rebanadas de pan durante cerca de una hora, sacándolas con cuidado para que escurran en una bandeja o fuente durante un par de horas.
4. Posteriormente, reboza las rebanadas en huevo batido y fríelas en una mezcla de margarina y aceite, hasta que estén doradas.
5. Después de freírlas, espolvoréalas en una fuente con azúcar y canela en polvo mezclados. Y sírvelas como postre o merienda




domingo, 1 de abril de 2012

Tarta de Zanahoria


La tarta de zanahorias es todo un clásico dentro de la repostería que sigue manteniendo su popularidad como el primer día, y que siempre está de moda a pesar de ser una tarta con muchos años de tradición.

Este pastel se elaboraba ya en la Edad Medía y la inclusión de las zanahorias se produce debido a la falta de posibilidades que tenían los hogares de encontrar azúcar y que unido al elevado precio de esta obligaban a buscar un producto alternativo que endulzara sus pasteles, por lo que la zanahoria, al contener más azúcar que otros vegetales, se convirtió en la base principal de sus ingredientes. El pastel toma su auge en la II Guerra Mundial debido al racionamiento que sufría Gran Bretaña, la zanahoria al no encontrarse racionada formó parte importante de la repostería del momento y popularizó el clásico “Carrot Cake” que hoy conocemos.

Su máxima expresión llega en 1960 cuando empezaron a verse en restaurantes y pastelerías de Estados Unidos, fue toda una novedad, y a la gente le gustó tanto que se convirtió en todo un clásico y que a día de hoy sigue manteniendo del mismo modo, tanto allí como en Gran Bretaña.

Esta tarta de color anaranjado tiene una suave y densa textura, más acentuada que un pastel normal debido a la inclusión de la zanahoria, no creáis que sabe a zanahorias, no, pero si le aporta una textura inigualable al pastel, así como un punto crujiente producido por las nueces de pacana realmente maravilloso, podéis poner nueces normales si lo deseáis, pero os diré que para mi gusto mucho más suave y ricas con las pacanas.

Como siempre el frosting juega a favor de él, aquí no es tan popular pero si realmente lo queréis probar en todo su esplendor mi consejo es que lo hagáis, si no os gusta nada de nada, con quitarlo es suficiente, pero insisto, nada que ver sin él.

Es un pastel húmedo y jugoso, de sabor inigualable, un sólo bocado de esta deliciosa tarta os dirá por qué se ha convertido en todo un clásico y por qué sigue siendo todo un referente.



Ingredientes:

  • 100 gr. nueces
  • 340 gr. zanahorias
  • 200 gr. harina de repostería
  • 80 gr. harina integral
  • 4 huevos
  • 200 gr. azúcar
  • 100 gr. azúcar moreno
  • 240 ml. de aceite de girasol
  • 4 rodajas de piña
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 1 cucharaditas de bicarbonato
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharaditas de canela

Frosting:

  • 300 gr. queso crema tipo Philadelphia
  • 250 gr. azúcar glas
  • 50 gr. Margarina sin sal
  • 300 ml. nata Líquida



Preparación:

Ponemos las nueces en una placa de horno y las tostamos en él, durante 8 minutos a 180º de temperatura, las sacamos y las dejamos enfriar.

Seguidamente vamos a preparar el corte de los ingredientes que lo necesita, por lo tanto en la thermomix o en otro procesador de alimentos trituramos la zanahoria hasta dejarla muy picadita, deben de quedar unos trozos pequeños. También picaremos la piña y la dejaremos en cuadraditos pequeños, reservamos.

Una vez que tengamos nuestras nueces tostadas, hacemos lo mismo en la thermomix o como queráis, trituramos las nueces hasta dejarlas picadas en trozos pequeños.

En un bol, ponemos la harina, el bicarbonato, la levadura, la sal y la canela para integrar todos los ingredientes y que nos quede una mezcla homogénea.

En otro bol, mezclaremos los huevos junto con el azúcar hasta que quede una masa blanca y espumosa, luego añadiremos el aceite y la esencia de vainilla y seguiremos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea y ligera.

Ahora mezclaremos los ingredientes líquidos con los secos hasta conseguir una masa ligera, seguidamente añadimos la zanahoria, las nueces y la piña y los mezclamos hasta integrarlos en la masa.

Ahora esparcimos la masa en dos moldes engrasados de 23 cm cada uno (esto es opcional, también podéis hacerlo en un único molde y cortar luego el bizcocho por la mitad), lo introduciremos en el horno, ya precalentado a 180º y lo dejaremos hacer 30 minutos * aproximadamente o hasta que pinchemos y veamos que la aguja sale limpia.

* (Para la opción de dos moldes, en caso de que sea en un único molde 1 hora)

Mientras tenemos el bizcocho en el horno prepararemos nuestro frosting, pondremos en un bol la mantequilla y el queso crema (a temperatura ambiente) y la batiremos con unas varillas hasta conseguir que nos quede casi montado, continuamos añadiéndole el azúcar y el extracto de vainilla hasta que nos quede una mezcla uniforme y sin grumos, luego añadimos en varias tandas la nata que habremos montado previamente y la iremos incorporando a la masa de forma suave y con unas varillas.

Sacamos del horno y lo dejamos enfriar. Una vez frío, ponemos una base de bizcocho, otra de frosting y nuevamente otra capa de bizcocho, cubriremos la tarta con el frosting y la meteremos en la nevera por espacio de 1 hora mínima antes de consumirla, así el frosting habrá cogido consistencia y frescura.

Otra opción si no queréis usar el frosting es decorarla con chocolate fundido para lo cual necesitaremos:

  • 250grs. de Chocolate para fundir
  • 100grs. de margarina sin sal

El chocolate lo trocearemos y lo pondremos junto con la margarina a derretir a baño maría moviéndolo constantemente para evitar que se nos pegue hasta obtener una mezcla homogénea; luego bañaremos nuestra tarta con esta mezcla.

Las figuritas de zanahorias, flores y hojas son de fondant las cuales se las agregué para darle un poco de colorido y vistosidad y como estamos en primavera le quedan esplendidas con la temporada.

Espero que les haya gustado esta nueva entrada a mi blog y que la disfrutéis.

lunes, 26 de marzo de 2012

...Y llegó la Primavera.

Buenos dias amig@s:

Por fin nos quitamos el plumífero!!!
Hace un día maravilloso; un sol impresionante,
una temperatura ideal, es un perfecto día primaveral!!!
en el que yo les quiero traer una deliciosa receta que es muy vistosa por su alegre colorido, fácil y muy rápida de hacer y que sé que a tod@s les encantará:

 "Tarta de masa quebrada con crema pastelera y frutas"



y como queremos salir pronto para disfrutar y compartir con nuestra familia y amigos de "Dulces momentos" nos ponemos rápidamente en acción y no perdemos ni un sólo instante, así que vamos a ello.

Puede hacerse tanto con hojaldre como con masa quebrada (yo esta vez la hice con masa quebrada), e incluso se me ocurre que con base de galletas también se puede hacer. Habrá que probarla!
La crema pastelera es la receta de Paco Torre Blanca, además es muy sencilla de hacer, sin complicaciones de ningún tipo. Le añado más o menos cantidad de maicena según la quiera más o menos espesa (en este caso le añadí 10 gr más que a la receta original).




Ingredientes:



- 1 base de masa quebrada (yo la usé comprada)


Para la crema pastelera:


- 125 gr de azúcar
- 125 ml de nata líquida
- 375 ml de leche
- 50 gr de almidón de maíz (maicena)
- 4 yemas de huevo
- piel de limón (opcional)

Para la cobertura:


- frutas frescas o en almíbar
- 1 hoja de gelatina neutra
- medio vaso de agua



Preparación:


Para la base, estiramos la masa (suele traer papel de hornear, no se lo quitamos) sobre el molde que vayamos a utilizar.
La pinchamos varias veces con un tenedor, y le ponemos otro papel de hornear encima.

Sobre este papel, ponemos algo que pese y que no permita que la masa suba y se formen burbujas en la base, para que luego quede mucho más bonita.

Hay unas bolitas de cerámica especiales para esto, pero yo uso unos garbanzos que luego guardo en una bolsa para usarlos una y otra vez, así que no os dé pena "perder" medio kilo de garbanzos para hacer una tarta. Seguro que los reutilizareis.

La introducimos en el horno precalentado a 180º unos 15 minutos, tras los cuales la sacaremos del horno y con mucho cuidado de no quemarnos retiraremos los garbanzos y el papel de hornear de la parte de arriba.

Volvemos a llevarla al horno. Normalmente con otros 15 minutos es suficiente.

La sacamos y la ponemos a enfriar sobre una rejilla.

Para hacer la crema, empezaremos por calentar en un cazo la leche, la nata, y la mitad del azúcar.

Si queremos podemos aromatizarlo con una rama de vainilla, canela, o la piel de algún cítrico. Yo le puse la cáscara de un limón.

En otro cazo mezclamos la maicena con la otra mitad del azúcar y las yemas. Las llevamos a punto de ebullición, removiendo siempre constante pero suavemente.

En el libro, "Paco" dice que si se forma algún grumo se pase por un colador, pero yo ya la he hecho varias veces y nunca lo he necesitado...seguro que para la próxima por hablar tengo que hacerlo!

Añadimos la mezcla de leche, nata y azúcar (la más líquida) a la segunda (la crema de yemas). Lo haremos muy poco a poco y sin parar de remover, este puede ser el punto más delicado.

Volvemos a ponerlo todo al fuego, removiendo constantemente para evitar que se pegue.

Espesa enseguida, sobre todo si hacéis esta cantidad (es media receta).

Cuando esté lista, la retiramos del fuego (al enfriar se queda aún más espesa) y podemos enfriarla sobre un mármol o directamente dejar que enfríe en el mismo cazo.
Pondremos un film sobre la crema (tocándola), evitando que queden burbujas de aire, ya que si no se formará una pequeña costra.

Lo llevamos a la nevera, al menos 2 horas para que coja "cuerpo" (mejor si son más).

Una vez pasado este tiempo, la repartimos sobre la base de masa quebrada, procurando que quede lo más lisa posible.
Para la decoración con fruta, empezaremos por poner la hoja de gelatina neutra en un recipiente con agua fría para que se hidrate.

Picamos las frutas en trozos más grandes o más pequeños, a gusto del consumidor...o del "hacedor", en este caso.

Podemos ponerle la que más nos guste, admite casi cualquier fruta.Yo le puse las fresas, un plátano en rodajas y unas uvas para hacer la flor central.

El melocotón, la piña en almíbar y el kiwi también le quedan muy bien, y la hacen muy vistosa por el contraste con la fresa.


Cuando las tengamos todas bien colocadas (quedan también muy bien si hacemos una macedonia con todas las frutas y la colocamos sobre la crema), calentamos medio vaso de agua y fundimos en él la gelatina.

Esperamos a que enfríe (yo lo que suelo hacer es calentar la mitad del agua que necesito, derrito la gelatina, y luego le añado un par de hielos, así no tengo que esperar) y la vamos pincelando sobre la fruta, para darle brillo y evitar que se oxide.

En frutas como por ejemplo el plátano es muy importante este paso , si no enseguida se oscurece.

La llevamos a la nevera, yo les aconsejo que al menos otro par de horas.

Y sólo me queda decirles que el que pueda comer sólo un trozo de esta tarta que tire la primera piedra... ¡para mi es imposible!







miércoles, 7 de marzo de 2012

Un toque de Canela


- Título original: Politiki kouzina

- Dirección y guión: Tassos Boulmetis.

- Producción: Lilly Papadopoulou y Artemis Skouloudi.

- Música: Evanthia Reboutsika.

- Fotografía: Takis Zervoulakos.
- Origen: Grecia/ Turquía.

- Año: 2004.

- Duración: 108 minutos.

- Género: Drama.


Esta semana, os traigo esta entrañable historia con un toque de canela, como su nombre bien indica...
Fanis Iakovidis es un famoso profesor de astrofísica. Tiene 40 años y ha alcanzado un momento crucial en su vida, una encrucijada existencial que su ciencia no podrá ayudarle a resolver. "Un toque de canela" es una historia sobre un joven griego criado en Estambul, cuyo abuelo, un filósofo culinario y su mentor, le enseña que tanto la comida como la vida necesitan una pizca de sal para darles el toque de sabor que ambas requieren.

Con este punto de sal les traigo unas deliciosas Caracolas que se que serán del agrado de tod@s ustedes; son ideales para desayunos, meriendas y para vuestras reuniones, les aseguro que sus invitados quedarán encantados con ellas.

Ingredientes

·  350g de harina
·  120g de agua
·  60g de azúcar
·  40g de leche
·  1/2 cucharadita de sal
·  1 huevo
·  40g de mantequilla a temperatura ambiente
·  1 sobre de levadura seca

Para el relleno:

·  Mantequilla
·  Canela
·  Azúcar


Preparación


Yo lo hice en la panificadora y como siempre, primero los líquidos y luego los sólidos. Casi siempre utilizo el programa de amasado que dura 15 minutos y ya tengo la masa formada. Si lo quieren hacer a mano, juntan la harina con la sal y el azúcar y la ponen en la mesa de trabajo en forma de volcán. Uniremos la leche con el agua (tibia) y deshacemos en ella la levadura, le vamos añadiendo a la harina junto con el huevo y cuando veamos que se va formando una bola de masa, le añadiremos la mantequilla. Trabajaremos la masa hasta que se vuelva elástica y manejable y no se pegue a las manos. A partir de aquí procederemos igual en  ambos casos. Una vez formada la masa la dejamos levar hasta que aumente el doble su volumen. La amasamos suavemente para desgasificarla y la estiramos (sin dejarla muy fina, un centímetro de espesor más o menos) en forma de rectángulo,( bueno, lo que más se le parezca), la espolvoreamos de canela y azúcar y le colocamos unos trocitos de mantequilla encima. La enrollamos como para un brazo de gitano y lo cortamos en rodajas un poco gorditas que colocaremos en el molde escogido (yo  elegí uno redondo) y que dejaremos levar de nuevo. Introducimos al horno a 170ºC unos 15 minutos hasta que esté doradito. Retiramos y dejamos enfriar.

Si os gusta la Canela, esto os va a encantar!